La importancia de enseñar a nadar desde los primeros años de vida

Tucumán es una de las provincias donde se producen las mayores cantidad de accidentes de niños en contacto con el agua, llámese ríos o piletas. Los últimos casos que conmocionaron a la provincia renuevan la preocupación y la responsabilidad que deben tener los mayores para prevenir estos accidentes.  Sólo basta destacar que en ciudades tucumanas como Yerba Buena, una de cada dos viviendas poseen piletas de natación. Sin embargo,muchos de estos accidentes y tragedias (catalogados como domésticos) ocurren no sólo durante el período estival sino también en todas las estaciones del año. Los peligros producto del contacto de los niños con el agua, se producen  con mayor frecuencias en countries y barrios residencias, no siempre por falta de medidas de seguridad en la propia piscina sino también la de algún vecino o las que se construyen en espacios públicos. "Las tragedias de menores en las piletas de natación pueden evitarse", asegura la profesora de Educación Física Graciela Vece, quien es una experta instructora de natación desde la temprana edad. La docente alcanzó un Máster con la Universidad de Salamanca, España y precisamente su tesis esta referida a "La importancia de las actividades acuáticas en los primeros meses de vida", en la que uno de los capítulos se titula: "Yerba Buena: Un lugar en el mundo", en el cual se hace alusión a las necesidades de aprendizajes fundamentales para salvar vidas en este municipio donde hay alrededor de 16.000 piscinas.

"Debemos admitir que lamentablemente en las casas formadoras, institutos privados de Educación Física y diferentes universidades del país, no se atiende dentro de la formación de los profesionales a las necesidades que la sociedad demanda. Un ejemplo de ello, en lo que a  natación se refiere, es que es apunta principalmente a los estilos y su perfeccionamiento seguido esto de programas de entrenamiento para nadadores que no existen (porque no hay infraestructura acorde en la provincia, por ende tampoco concientización del deporte durante el invierno), y se deja de lado lo que es una necesidad primordial: el que los niños aprendan a nadar desde los primeros meses de vida y logran la autonomía acuática lo que, sin dudas, salvaría muchas vidas. Esto es prevención", definió la instructora en diálogo con www. eltribunotucuman.info

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Para la profesional esto no depende sólo de la curricula que se le enseña a los futuros "profes" de Educación Física, sino que también es un "tema para investigar por los alumnos. Esto habla muy claramente de que, desde lo institucional no hay conciencia, no hay compromiso de la necesidad real. Son muy pocos los profesionales con buena preparación y amplios conocimientos para trabajar con bebés y niños. La demanda en mucha y los profesionales capacitados pocos. Todos los años, tanto durante el invierno como durante el verano hay accidentes en espacios acuáticos de niños que no saben nadar, pero, en honor a la verdad y por suerte, no son tantos teniendo en cuenta el número de piscinas que se mantienen activas todo el año. Personalmente lo atribuyo a que hay control por parte de los padres sobre sus hijos y las normas de seguridad de las piscinas", agregó.

LOS ACCIDENTES MAS Y MENOS COMUNES

Para Vece, los accidentes ocurren de los modos más esperados y también de los más inimaginables: por un calambre, una descompensación, desmayo, golpe con la pared, el borde, o con otro que salta sin querer sobre alguien,  entre otros tantos casos. Ocurren en espacios muy amplios y en espacios de agua reducido. Los hubo incluso en un balde, donde el niño cayó y nadie lo vio. "En las piletas de lona se suele cometer el error de llenarlas poco pensando que así se corre menos riesgo. Pero ocurre que el niño que no fue estimulado resbala y queda inmóvil en esta posición si no aprendió a ponerse de pie en el medio líquido que es muy diferente al aéreo.  Si tiene en cambio de donde tomarse, un borde o una soga, por ejemplo, tendrá más posibilidades de salir airoso ante una caída accidental ya que además, hasta los 3 años, mantiene sus ojos siempre abiertos", enumeró.

Además consideró fundamental que en los lugares públicos sea primordial la presencia de un guardavidas o más de uno -dependiendo del tamaño del espacio de agua y la cantidad de asistentes habituales- que desde fuera tengan un panorama general y permanente de toda la pileta y puedan asistir rápidamente a quienes lo necesiten. "Los que  trabajan dentro de la piscina pierden gran parte del campo visual general del espacio acuático total y se hace necesario la presencia de ojos que miren por los propios y alerten en casos específicos para prestar una rápida asistencia", advirtió la profesional.

 EL CUIDADO EN LAS COLONIAS

Las colonias son espacios recreativos donde los niños realizan diferentes actividades entre las cuales está la Natación, Pero en la mayoría de las colonias de Tucumán no se les enseña específicamente a Nadar sino que se juega en el agua como parte de la recreación general y acuática específicamente. En este sentido, la instructora consideró que el primer inconveniente que se debe enfrentar y afrontar para modificar en función de lo más conveniente, es el número de niños que forman los diferentes grupos por edades y por niveles. "Generalmente suelen ser más numerosos que lo recomendable. En el agua, según mi experiencia, un Profesor que enseña desde dentro de la piscina -como considero corresponde pero no siempre se hace-, y es capaz de transmitirle la seguridad necesaria a los aprendices, no debería trabajar con más de 6 niños para lograr resultados y poder también tener control de todos", consignó.

¿Porqué no se modifican estas situaciones?

"Siempre el tema económico tiene mucho que ver.  Los padres se incluyen en la problemática exigiendo buenos servicios e intentando pagar poco por ellos. "Lo que cuesta vale", dicen por ahí... Las instituciones  intentan generar buenos dividendos priorizando la cantidad de asistentes sobre la calidad de servicios y sin invertir para mejorarlos. Suele ser más económico contratar un estudiante que un profesional. Los profesionales recién recibidos no quieren invertir en capacitaciones salvo sí..., les da "puntaje"..., o sea que el interés en el trabajo no está directamente relacionado con lo vocacional que, en este ámbito es tan o más importante que en cualquiera ya que es un medio tan placentero como riesgoso.

   La sociedad toda es responsable de los acontecimientos que ocurren pensando, erróneamente, que le pasa a otro y sin contemplar la posibilidad de ser protagonista. Creo que se debe ser exigente. Pero también se debe reconocer económicamente la buena tarea y controlar desde el lugar de cada uno, que se cumpla con lo pactado". 

Por otro lado, la instructora aclaró que no es conveniente, ante un accidente, empezar a direccionar la culpa hacia una u otra dirección. "Se debe ante todo conocer el contexto y las circunstancia en la que se dió de manera amplia y objetiva. Me viene a la mente el caso de un niño adolescente que sabía nadar, terminó de comer, se tiró de cabeza a la pileta y se ahogó. Ocurrió entonces que se ahogó con su propio vómito, por una broncoaspiración porque no debió meterse ni de ese modo ni inmediatamente después de comer",opinó.

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Precisamente en la tesis magistral con la Universidad de Salamanca, Vece plantea algunas recomendaciones y advertencias sobre la importancia de enseñar a nadar durante los primeros años de vida bajo el slogan "Saber nadar: un seguro de vida". A continuación presentamos algunos apuntes de su trabajo:

SABER NADAR: UN SEGURO DE VIDA

"Tucumán es una provincia Argentina, que se caracteriza por las elevadas temperaturas durante el verano que se extiende, más allá del calendario estival, desde Setiembre - Octubre hasta fines de Marzo.

Esto trae como consecuencia el hecho de que, en muchas viviendas, se coloque una piscina a modo de remanso para tamaño calor.

Yerba Buena -municipio vecino a la capital- con casas que, en su mayoría poseen amplios espacios verdes, supera ya las 14.500 piscinas, construidas especialmente en materiales fijos, que implica un peligro latente durante los 365 días dle año ante una caída eventual para cualquier persona y, de manera especial, para las más pequeños.

Por lo tanto, invertir en el aprendizaje de la NATACION, en todas sus formas y desde los primeros meses de vida, implica contar con UN SEGURO DE VIDA único, en función de esta realidada particular.

CUANDO COMENZAR

Lo ideal es hacerlo desde el primer baño del bebé instruyendo a la madre o a su sustituto sobre cómo bañarlo y estimularlo en ese momento de cada día.

Si el niño no fue estimulado desde sus primeros meses, se le ofrecerán alternativas de aprendizajes correspondientes a su etapa motriz, que se encuentra íntimamente relacionada con la edad y el estado de salud que posea.

En caso de instalar una piscina en la vivienda, deberán tomarse de inmediato todas las medidas de seguridad para evita posibles accidentes ante la novedad y la falta de dominio acuático donde, no está de más decirlo, LO MAS IMPORTANTE es SABER NADAR.

QUE PUEDE LOGRAR UN BEBE ESTIMULADO ANTE UNA CAIDA ACCIDENTAL

Tanto un bebé como un niño que hayan sido estimulados deurante los primeros meses de vida lograrán, en caso de una caída accidental, elevarse hasta la superficie del agua, colocarse de espaldas -en posición de "planchita"-, y flotar así durante un tiempo importante: de 3 á 6 minutos y hasta 10 minutos en algunos casos -en función de la resistencia adquirida-, hasta ser rescatado.

Esto será posible, gracias a que sus vías respiratorias quedan fuera del agua al estar en posición de cúbito dorsal, pudiendo así respirar normalmente.

El bebé que haya recibido estimulación con pañales como así también calzado y con la mayor cantidad de ropa, estará mejor preparado para mantenerse en la posición de espaldas en caso de una caída accidental donde ingresará al agua con el atuendo que lleve puesto en esos momentos, que actuará como un sobrepeso que deberá manejar y dominar hasta ser asistido.

Es probable que el niño que cae al agua y se coloca en posición de espaldas llore, debido al frío que sentirá, haga o no calor; al susto que hará propio por más pequeño que sea, ya que posee el institnto de conservación de cualquier ser humano. El llanto actuará como un excelente "llamador" para el adulto quien, al oirlo, acudirá en su auxilio.

DE 9/10MESES A LOS 2 AÑOS Y MEDIO (CASI 3)

En esta larga etapa, el niño que no recibió estimulcaión desde bebé, puede conseguir cierta anbientación en el medio acuático, esto es, sentirse cómodo en algunos espacios donde él pueda moverse sin grandes riesgos; sentirse a gusto en el agua; apaciguar el calor del día; relaizar juegos que le resulten atractivos; sumergirse durante algunos segundos; desplazarse en distancias más o menos prolongadas; saltar al agua y tomarse luego de alguien o de algún elemento, etc.

Peor lo más importante que conseguirá es RESPETAR el agua. O sea: saber que en ella corre cierto peligro y que no debe estar siquiera cerca si no es con alguna persona mayor. Este Respeto se logra a través de una serie de ejercitaciones con las que el niño aprehenderá rápidamente sus poderes y limitaciones, razón por la cual va a adquirir la sana costumbre de pedirle al adulto que entre al agua primer para luego hacerlo él.

Y lo que no conseguirá durante esta larga etapa -salvo ecepciones-, es mantenerse a flote con la cabeza fuera del agua, ni en posición horizontal ni en posición vertical, lo que no le permitirá lograr la AUTONOMÍA acuática.

3 AÑOS

A los tres años el niño estará en condiciones de lograr entrar y salir solo del agua, sin ninguna ayuda externa ni de un mayor. Habrá conseguido entonces la AUTONOMÍA ACUÁTICA. Será capaz de decidir cuándo introducir y cuándo sacar la cabeza del agus para respirar; podrá mantenerse flotando con la cabeza fuera del agua ya que todos sus músuculos del cuello estarán en condiciones de ralizar la fuerza necesaario para ello.

Esta AUTONOMÍA ACUÁTICA le permitirá exprearse diciendo "YO YA SE NADAR", con lo que no sólo podrá gozar mostrando y demostrando a todo el que pueda cuánto es capaza de hacer, sino que serán las palabras que determinarán ante sus progenitores que ha alcanzado un dominio del agua que le otorga una gran seguridad en ella, por lo que ya no precisará más atención profesional sino que, muy por el contrario, se sentirá en condiciones de darle las indicaciones, sobre cómo hacerlo, a otros pares o menores que aún no lo hayan logrado, utilizando un léxico muy similar al que recibió por parte del profesor durante su aprendizaje.

4 AÑOS EN ADELANTE

Desde los 4 años en adelante, todos los niños deberían haber conseguido ya la autonomía acuática. Todo depende de las posibilidades de contacto con el agua y de aprendizaje que hubiesen tenido. De no haberlo conseguido aún, se encuentran en condiciones de hacerlo rápidamente al igual que cualquier adulto.

ALGUNAS NORMAS DE SEGURIDAD DE SUMA IMPORTANCIA

No permanecer solo en ninguna piscina, independientemente de la edad que se tenga. Cualquier malestar puede causar un accidente fatal ante la ausencia de otra persona que pueda acudir a asistirnos o bien dar la alarma para recibir la ayuda necesaria.
Repetirle una y mil veces a los niños, que no deben ir solos a las picinas sino que deben hacerlo SIEMPRE acompañados de un mayor.
No dejar NADA dentro de las piscinas; especialmente juguetes u objetos atractivos que puedan motivar a los niños a acercarse o ingresar a ellas, sin la presencia de un adulto.
Mantener SIEMRPE la piscina con el agua hasta el borde. Si un niño cae, el cuerpo que sube en forma vertical, llegará hasta la altura del borde superior del agua y podrá tomarse de él para salir o pedir ayuda, mientras que, en el caso de que el borde superior esté lejos del borde de la piscina -o lo que es igual, que la piscina no esté completamente llena-, no podrá tomarse de ningún borde material y permanecerá suspendido en el agua.
No utilizar flotadores con forma circular donde los niños sean introducidos. existe el riesgo de que, al colocar su cuerpo hacia adelante, se dé vuelta y quede la criatura boca abajo.
Exigir -siempre por razones de seguridad- , la/s persona/s que pasan mayor parte del tiempo con los niños (abuelos, niñeras, empleadas domésticas), a que se introduzcan alguna vez en la piscina a fin de que la reconozcan en su profundidad, escalones o desniveles; tomas de los bordes, escaleras, barandas, etc., para que, en caso de necesidad pueda rescatar a un niño o asistir a un adulto, sin el temor de sufrir ella misma un accidente por desconocimiento del terreno. Y, como ideal, que estas personas posean un dominio básico del medio acuático.
Proteger la piscina todo lo que se pueda: con rejas a su alrededor o por encima.
Mantener las llaves del candado o puerta de acceso lejos del alcance de los niños.
Evitar, de todas las maneras posibles, el ingreso de los niños sin compañía de un mayor, como así también de un mayor sin la presencia de otro.
Instruirse sobre los primeros aucilios que deben practicarse ante una asfixia por inmersión -conocido más comunmente como "ahogo"-, para actuar en forma rápida y eficaz ante una emergencia.

Fuente: www.eltribunotucuman.info

  • Provincia: Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, Santiago del Estero

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